ABRA PAMPA - JUJUY - ARGENTINA
 


FUEGUINOS EN EL MUSEO DE LA PLATA

*Estudiantes de la carrera de Lic. En Antropología, FCNyM, UNLP.
Integrantes del grupo G.U.I.A.S. (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social). fermiguelpepe@yahoo.com.ar, miguelanionsuarez@msn.com, harrison.patricio@gmail.com
Introducción


Fernando M. Pepe*
Harrison, Patricio*
Miguel Añon Suarez*


Resumen

El presente trabajo se generó a partir del proyecto que comenzamos a principios de 2006 con los objetivos de gestionar la no exposición y restitución de los restos humanos de los pueblos originarios de América Latina que se encuentran en las “colecciones” del Museo de La Plata, a sus comunidades. Nos centramos en la reconstrucción de sus historias de vida, lucha y muerte para contextualizarlos como hombres, como nuestros iguales, generando así un archivo de la memoria.
Nuestro primer paso fue la recolección y análisis de toda aquella bibliografía disponible que nos posibilitara la “descosificación” de estos restos humanos.
Este trabajo bibliográfico fue acompañado por un registro intensivo de las colecciones de la división Antropología del Museo de la Plata, donde identificamos los restos de tres miembros de los pueblos fueguinos, el Selk´nam “Capello”, y quienes prisioneros, mueren en el del Museo de La Plata, la Alacaluf “Enlltyalma” y el Yamana “Maish Kenzis”, cuyo esqueleto estuvo expuesto en la sala de Antropología Biológica hasta el 22 de agosto del 2006, momento en el que procedimos a retirarlo de vitrina, sentando así precedente para el retiro de exhibición de todos los restos humanos de los Pueblos Originarios de América de las salas del Museo de La Plata.

Palabras clave: Genocidio, exhibición, Identificación, Restitución.


*Estudiantes de la carrera de Lic. En Antropología, FCNyM, UNLP.
Integrantes del grupo G.U.I.A.S. (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social). fermiguelpepe@yahoo.com.ar, miguelanionsuarez@msn.com, harrison.patricio@gmail.com
Introducción

Este trabajo se generó en el marco de la identificación de los restos humanos pertenecientes a los Pueblos Originarios de Argentina, que el Museo de La Plata tiene bajo custodia, y en el camino por gestionar la no-exhibición de los restos pertenecientes a estos pueblos e impulsar su restitución.
Aquí se plantea terminar la cosificación del sujeto colonizado y sometido para integrarle en el contexto de lo real, identificarle como hombre, definir el verdadero carácter de su lucha y entender esta como un conflicto entre iguales, construir un conocimiento que revierta a los pueblos colonizados priorizando los estudios sobre la supervivencia y las luchas de liberación, en un intento por devolverles a los pueblos la parte de conocimiento que pueda serles útil.
Nuestro primer paso en este proceso fue la recolección y análisis de toda aquella bibliografía disponible, diferenciando distintos momentos de registro: libres, el de captura y causa de muerte; los estudios post mortem donde el proceso de cosificación de estas personas consideradas ya como objeto de estudio, se encontró invisibilizado pues las pocas publicaciones se encuentran en francés y alemán; cuando ingresan a los catálogos de la Sección Antropología del Museo de La Plata, como parte de las colecciones fundadoras; y finalmente los expedientes referentes a las restituciones y los reclamos de las comunidades al Museo de la Plata, y todas las publicaciones actuales, a nuestro alcance. La principal fuente de consulta es la basta biblioteca del propio Museo de La Plata.
El más significativo de estos registros es el de captura y causa de muerte, pues no solo es el más completo, sino que nos enmarca en el contexto de violencia ejercida sobre los pueblos originarios al momento de la fundación del Museo de La Plata.
Cabe aclarar que en el presente trabajo la historia de los pueblos originarios es abordada de manera muy breve y sintética, destacando los puntos que nos introducen en la temática que intentamos abordar, el genocidio sufrido por los pueblos fueguinos. Recomendamos a quien quiera profundizar sobre la historia de vida de estos pueblos la lectura de la bibliografía citada.

El genocidio de los pueblos originarios de tierra del fuego

“Esos desdichados salvajes tienen la talla escasa, el rostro repugnante y cubierto de pintura blanca, la piel sucia y grasienta, los cabellos enmarañados, la voz discordante y los gestos violentos. Cuando se ve a tales hombres, apenas se puede creer que sean seres humanos, habitantes del mismo mundo que nosotros. A menudo se pregunta uno qué atractivos puede ofrecer la vida a algunos animales inferiores; ¡la misma pregunta podría hacerse, y aún con mayor razón, respecto a tales salvajes!”
C. Darwin(AÑO???)

El territorio de Tierra del Fuego ha sido habitado por los pueblos fueguinos desde hace más de 10.000 años. Al momento de la llegada de los primeros conquistadores, distintos pueblos habitaban el territorio.
Los Selk´nam, pueblo de la isla Grande de Tierra del Fuego, situada en el extremo meridional de Sudamérica.
Los Haush, vecinos de los Selk´nam, habitaron la zona comprendida entre el cabo San Pablo sobre la costa atlántica y la bahía Sloggett en el lado opuesto de la isla, sobre la costa del canal de Beagle.
Los Yámanas, también conocidos como canoeros, habitaban la costa sudoeste de la península y las islas en torno hasta el Cabo de Hornos, la bahía Sloggett al límite del territorio Haush y toda el área comprendida entre la península Brecknock.
Los Alacaluf, quienes a su vez, habitaban una inmensa región de archipiélagos, hoy parte de Chile, además ocupaban la costa suboccidental del continente (Chile).
Todos ellos iban a sufrir el mismo destino de destierro, asesinato y exterminio por parte de los conquistadores, tanto europeos como argentinos y chilenos.
Brevemente y de manera sintética expondremos qué sectores de la sociedad estuvieron implicados en el genocidio fueguino y cuales fueron los métodos utilizados para llevarlo a cabo. Creemos que se pone en manifiesto de esta manera que los métodos utilizados en la creación de las colecciones de restos humanos del Museo de La Plata se encuadran claramente como parte de la política de exterminio y muerte que sufrieron todos los pueblos originarios de América del Sur por parte de los estados europeos y americanos.


Sectores implicados

“Jamás había visto yo, verdaderamente, seres más abyectos ni más miserables”.
C. Darwin

- Los primeros viajeros, los buscadores de oro, los cazadores de ballenas y lobos marinos: todos ellos causaron grandes depredaciones, los primeros asesinatos y instauraron la costumbre de tomar prisioneras para convertirlas en sus mujeres.
- Las misiones religiosas: jugaron un rol de suma importancia en este proceso, dado la gran cantidad de fueguinos que albergaban; las epidemias hicieron en estos establecimientos verdaderos estragos. Los registros llevados y conservados por estas numerosas misiones son hoy el reservorio más importante de datos para poder reconstruir esta triste historia.
- Los terratenientes y estancieros: extranjeros que consideraban a los indígenas como una amenaza por lo que organizaron escuadrillas de cazadores de indios y se pagaba por cabeza, por pares de orejas, testículos o mamas. Emplearon varios métodos de matanza como persecución directa, acecho con Winchester y perros adiestrados, envenenamiento de ballenas varadas e inclusive organización de festines con comida envenenada.
- El gobierno nacional: (tanto el argentino como el chileno), en su apoyo al reclamo de los terratenientes llevó a cabo la verdadera política de genocidio y desaparición de los pueblos nativos.

Si bien los métodos genocidas utilizados por el estado argentino contra las poblaciones de Tierra del Fuego no son nuevos ni novedosos, es raro encontrarlos explicitados como lo hace el primer gobernador Fueguino, el Coronel Godoy, en su carta con fecha de 20 de enero de 1897, en la que se dirige al presidente de la República Argentina, planteando las siguientes soluciones para el problema de los pueblos fueguinos:
“Cuatro cosas pueden hacerse:
- 1ro.) Tomarlos y mantenerlos por cuenta de la nación.
- 2do.) Exterminarlos por el hambre y la miseria, o por muerte violenta en la lucha con la policía.
- 3ro.) Dejarlos en libertad de seguir su vida de depredaciones con perjuicio de los intereses de privados.
- 4to.) Tomarlos y trasladarlos a otro punto.” (Inda, 2005).


Hitos del genocidio fueguino

“Los salvajes innobles, infectos, que habíamos visto en Tierra del Fuego”.
C. Darwin

En los primeros contactos entre los blancos y los fueguinos, se producen ya asesinatos y secuestros, evidenciándose cual es el destino que le depara el colonizador a las poblaciones originarias que encuentra a su paso. No hemos tomado todos los hechos violentos de la historia fueguina, lo cual seria imposible por su magnitud, sino los que creemos que representan hitos históricos de importancia en la colonización de Tierra del Fuego y aquellos que implican la exposición de fueguinos en circos y / o Museos tanto europeos como argentinos. Nos centramos en los casos argentinos principalmente dejando de lado en el presente trabajo los casos donde fue el estado chileno el que actuó.

- En 1580, se produce el primer encuentro entre Selk´nam y europeos. El español Pedro Sarmiento de Gamboa y sus acompañantes, a pesar de que fueron recibidos pacíficamente, secuestraron a uno de los Selk´nam. En el intento por rescatarlo, los Selk´nam hirieron de un flechazo a un español, pero no lograron rescatar al secuestrado.

- 1598, Oliver van Noort, comandante de la segunda expedición holandesa al Estrecho de Magallanes, desembarcó en las islas Pingüinos (hoy islas Marta y Magdalena). Esta vez, un grupo de cuarenta Selk´nam atacaron e hirieron a tres o cuatro hombres de la tripulación. En represalia los holandeses mataron a todos los hombres adultos y tomaron cautivos a cuatro jóvenes y dos niñas.

- En 1619, se produce el primer contacto entre los españoles y los Haush, que vivían en el extremo sudeste de la isla Grande, los hermanos Nodal, cuyo velero ancló en la bahía Buen Suceso, sobre el Estrecho de Le Maire, intentaron capturar algunos nativos, pese a que el contacto fue amistoso.

- Durante la última parte el siglo XVIII, marinos norteamericanos comenzaron a explotar las fabulosas colonias de lobos marinos en las islas y sobre las costas australes. Los contactos entre los loberos y los pueblos originarios fueron brutales.

- 1826 a 1830, durante el viaje del Adventure y del Beagle, el capitán ingles, Fitz-Roy tomó como rehenes un cierto número de indígenas; para castigarlos se lleva a Inglaterra a dos hombres, de los cuales uno murió en Europa, además de un muchacho y una muchacha. En 1832 acompañados por Charles Darwin a bordo del Beagle, comandado por el capitán Fitz-Roy, vuelven a Tierra del Fuego los sobrevivientes, York Minster, Jemmy Button (nombre que se le había dado para recordar el precio que por él se pagó, un boton) y Fueguia Basket.

- En 1869, la misión anglicana se estableció definitivamente en Ushuaia, cuando el estado argentino aún no había tomado posesión del territorio fueguino, heredado de España y luego litigado por Chile.

- Es en 1880 cuando se produce el golpe mortal hacia los pueblos fueguinos. Los blancos emprendieron la ocupación de la isla, atraídos por el descubrimiento de oro aluvial y por las ricas pasturas, apropiadas para la cría de ovejas. Los indígenas fueron atacados por buscadores de oro y por asesinos profesionales a sueldo de algunos propietarios y administraciones de estancias.

- El 12 de octubre de 1884, la expedición del Comodoro Augusto Lasserre, funda la Subprefectura de Ushuaia, tomando posesión oficial y definitiva del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego y las islas adyacentes. “Su personal íntegramente masculino, no perdió tiempo en conseguir parejas con mujeres Yámanas de La Misión anglicana.” (Inda, 2005).
El nuevo núcleo poblacional estaba compuesto en su mayoría por hombres solos, soldados, empleados del gobierno, policías, marineros, mineros y exploradores; esto alteró las relaciones sociales con los indios.
El asalto a núcleos familiares Selk´nam para capturar mujeres, preferentemente jóvenes, desató trágicas consecuencias. “La falta de mujeres y el deseo de poseer la del indio, fue entonces el motivo principal, de la persecución y muerte de los varones”, “No se puede omitir un factor muy importante de fricción. Obreros y peones de estancias eran hombres solos y buscaban indias. A veces lo hicieron de buenas maneras y produjeron un gran mestizaje; otras brutalmente, originando verdaderas hecatombes.”. (Inda, 2005).

- 1886, Ramón Lista, designado por el general Roca como jefe de la Expedición Exploradora de la Tierra del Fuego, zarpa de Buenos aires en el transporte VILLARINO el 31 de octubre de 1886 y el 24 de ese mes iniciaron el desembarco en la Bahía de San Sebastián, Tierra del Fuego. El 25 de noviembre estalla la tragedia, relatada por el propio Ramón Lista, en un informe del día 27 que eleva al Presidente de la República, Dr. Miguel Juárez Celman: “…después de un ligero tiroteo, el matorral fue desalojado quedando en nuestro poder algunos prisioneros, mujeres en su mayor parte, y sobre las zarzas veinte seis indios muertos…”, “ …regresé al campamento general con los prisioneros tomados de los cuales envió nueve a Buenos Aires en el transporte “Villarino” para ser entregados a quien corresponda”. (Lista, 1887). En su libro Viaje al País de lo onas cuenta, "después de algunas descargas de carabinas, el matorral quedo a nuestro poder, y sobre las zarzas veintiocho muertos, entre ellos un ona atlético, el jefe…”, (Lista, 1887).
Otra es la versión según los padres salesianos que viajan con los exploradores:
“El comandante Supr. dijo airado, que era una barbarie lo que hacen con los fueguinos. Embarcó a dos criaturas en pañales a las que le mataron la madre, ocho chicos, cinco mujeres heridas y varios hombres, algunos heridos otros no. Aseguran personas dignas de fe que los indios se acercaron al personal de la expedición sin aires de enemistad…”. “A balazos primero y luego a sablazos mataron a muchos: 14 hombres fueron hallados muertos, otros habrán muerto en el bosque donde huyeron. Mujeres y niños tienen heridas, quien en la cabeza, quien en el pecho. Fue una masacre que no se sabe explicar y menos cohonestar…” (Inda, 2005).
No fue la única matanza de Ramón Lista ya que a los pocos días, el 11 de diciembre, en el paraje Cabo Peñas se repite la historia: “Tomaronsé algunos prisioneros (mujeres y niños), quedando sobre las piedras dos indios muertos…” (Lista, 1887).
“En fin, acribillado por las balas cayó el valiente y por conmiseración fue ultimado con un tiro de revólver en el oído derecho. El reverendo Padre Fagnano, -capellán de la expedición-, y yo, nos hemos hecho cargo de las criaturas abandonadas y mientras seguía el tiroteo no podíamos menos que protestar indignados contra este acto de crueldad que pasaba a nuestra vista sin que pudiéramos impedirlo.” (Inda, 2005). Ramón Lista, luego de esta expedición, fue nombrado gobernador del Territorio Nacional de Santa Cruz entre 1887 y 1892.

- 1887. El ingeniero rumano Julio Popper, atraído por el descubrimiento de oro, llegó a Tierra del Fuego. Contaba con un ejército de 18 hombres seleccionados, uniformados con ropas para la región, bien disciplinados. En su conferencia del 5 de marzo de 1887 en el Instituto Geográfico Argentino, al regreso de su primer viaje de exploración a Tierra del Fuego cuando se refriere a su contacto con los nativos, dice lo siguiente: “Dos indios quedaron esta vez muertos sobre el terreno.” (Inda, 2005); en este episodio Popper se hizo retratar junto a los cadáveres de los indígenas.

- En 1889 un ballenero secuestró once Selk´nam y los llevó a Europa donde los exhibió como caníbales. Sólo cuatro volvieron a Tierra del Fuego. Los otros murieron de epidemias y maltrato. La familia secuestrada fue obligada a embarcar el buque ballenero y partió rumbo a Francia. Una vez en Francia, fueron conducidos a París, donde se celebraba la Exposición Universal del año 1889. La familia fue introducida en una jaula de hierro, cubierta con una capa. Los carteles los presentaban como caníbales. Fueron públicamente exhibidos como antropófagos en la ciudad de París.
Como resultado, de los once indios cazados en Tierra del Fuego y conducidos a Francia para exhibirlos, dos murieron en el viaje de ida. Sólo nueve llegaron a Francia. Otros dos murieron en la jaula, de hambre, de tristeza; uno que se llamaba “Calafate” se fugó en Francia y logro por sus propios medios regresar hasta Montevideo, y los seis restantes fueron entregados al doctor Gonzalo Bulmes, quien los embarco al país de origen. De los seis restantes mueren dos más en viaje de regreso. Los sobrevivientes fueron entregados a la misión salesiana de Punta Arenas.

- En 1891 comienza la privatización de la tierra pública, antiguamente comunal, por concesiones, arriendos y ventas.

- 1898, Octubre. El coronel Pedro Godoy, gobernador de la Tierra del Fuego, envió a la Exposición Nacional de Buenos Aires dos familias de indios Ona, provenientes de los alrededores de Harberton en la región austral de la gran Isla del Fuego.
El Dr. R. Lehmann Nitsche, jefe de la sección Antropología del Museo de La Plata, relata: “Que alojaron en una gran tienda. Los indios habían llevado todo el equipamiento ergológico de su civilización primitiva y durante las horas de visita, el público se precipitaba para contemplar este espectáculo exótico para la capital de Argentina, y disfrutar de un cuadro vivo, que recordaba los tiempos prehistóricos”. “ellos miraban con desconfianza las observaciones antropológicas, y las dos mujeres, incitadas por sus maridos, me permitieron solamente medirle la talla” . “Los individuos examinados son siete y corresponden a dos familias. El hombre Nº 1 (Tchoskiái) está casado con Kossanch (Nº 4), la cual dio a luz en la misma exposición a una hijita (Nº 7)”, (Lehmann Nitsche, 1910).

- Para 1900, las mejores tierras de las praderas fueguinas, donde durante siglos se criaron las manadas de guanacos, alimento principal de los Selk´nam, ya estaban en posesión de manos privadas. Los Selk´nam se vieron despojados de sus campos, ahora ocupados por estancias con miles de ovejas, cercados con alambrados y defendidas con hombres armados. El hambre, las persecuciones violentas y las enfermedades lograron que en veinte años desapareciera casi por completa la población originaria de Tierra de Fuego.

- En 1902, El Dr. R. Lehmann Nitsche, documenta en su viaje a Tierra del Fuego que en el paraje llamado Puerto Hope encuentra: “… los indicios de la morada de una familia Alacaluf, desaparecida, asesinada, muerta quién sabe cómo y por qué; los dos miembro sobrevivientes, las dos muchachas hermanas cuyo relevamiento se dará en las líneas siguientes, pasaron a ser propiedad del español quien había venido a reemplazar la familia Alacaluf y cuyo Winchester había de triunfar sobre el arco y la flecha de los desgraciados hijos del suelo.”
En Río Grande se aloja en la comisaría donde constata que: “De las cinco mujeres, compañeras de aquellos gendarmes, cuatro eran Onas y una Yagan como pude comprobar por un breve examen lingüístico; la última por la pequeñez de la talla, y la esbeltez de su cuerpo, se distinguía a simple vista de sus compañeras robustas y gordas. Todas ellas, sin duda, habían sido arrebatadas a sus antiguos dueños, los Onas, en una de las sangrientas luchas con que los avances de la llamada civilización blanca siguen manchando sus pretendidas tendencias de progreso.” (Lehmann Nitsche, 19?).


El Museo de La Plata

“Uno de nosotros les mostró su brazo desnudo y se extasiaron con su blancura, lanzando las mismas exclamaciones de sorpresa y haciendo absolutamente los mismos gestos que había hecho ante mí un orangután en el Zoological Gardens”.
C. Darwin

Este es el contexto histórico en el cual el Museo de La Plata comienza la búsqueda intensiva de restos humanos. Desde su inauguración en 1884, en el Museo, se han exhibido restos humanos en vitrinas con cráneos, esqueletos y momias pertenecientes a los pueblos originarios, que estaban siendo exterminados a lo largo del territorio argentino.
Francisco P. Moreno, su fundador, contaba con una colección personal de más de 1.000 cráneos humanos, pertenecientes en su gran mayoría a los pueblos originarios de la provincia de Buenos Aires y Chubut. En sus continuos viajes de exploración, procuró de acrecentar su “colección”, principalmente de los cementerios pampeanos y patagónicos, llegando a contar con una colección de más de 10.000 restos humanos de los pueblos originarios de Argentina. Durante este proceso, desde el Museo de La Plata se enviaron “misiones exploradoras” a las regiones australes, con el fin de acrecentar las colecciones del museo, principalmente las arqueológicas, donde se incluía los restos humanos de las poblaciones originarias que estaban siendo exterminadas.
Una “expedición” tristemente famosa en el Museo de la Plata, es la del “explorador” Pozzi.. En el año 1888 Pozzi viaja por el territorio de Santa Cruz, y en Corpen Aiken, sobre el Río Chico, es asesinado el “araucano Michel, tribu de Calachú”, por “uno de los que tomaron parte en una expedición del museo” (Lehmann Nitsche 1910).
Los familiares de “Michel” reclaman el cuerpo y le dan sepultura. Pozzi en un nuevo viaje en los años 1897-98, lo exhuma, lo traslada al Museo de la Plata y su esqueleto ingresa a las colecciones de la división Antropología con el Nº 1786.
Otra manera de incrementar estas “colecciones” eran las donaciones.
El coronel Godoy, gobernador de Tierra del Fuego y los “exploradores del Museo de La Plata”, Beaufils y Pozzi, son los principales “donadores o coleccionistas” de estas latitudes, después, claro está, del propio Moreno y de Ramón Lista, quien nos revela: “Puedo asegurar, que después del explorador Moreno, soy yo quien posee el mayor numero de cráneos y objetos de piedra pertenecientes a los primitivos habitantes de aquellas regiones.” (Lista, 1880).
Producto de estas “donaciones y expediciones” de Tierra del Fuego proceden nueve de los esqueletos que se encuentran en las colecciones de restos humanos de la división de antropología del Museo de La Plata.
Para poder ser utilizados como objeto de estudio es necesario que tengan alguna referencia; estas están en el “Catálogo de la Sección Antropología del Museo de La Plata”, (Lehmann-Nische, 1910). En todos los casos hay referencias a la pertenencia étnica, sexo y lugar de procedencia., así como el año en que se realizó la expedición y quiénes la realizaron. Si se trata de una donación, se indica quien la realizó y en que año.
El dato más revelador que extraemos de este catálogo, sobre los nueves fueguinos que ingresan a las colecciones del museo, es que en los siete casos en que se registra la fecha de muerte, estaban vivos al momento de la fundación del mismo. Quedando así demostrado que no son “restos arqueológicos de primitivos habitantes”, sino víctimas del genocidio y etnocidio que se estaba perpetrando en esos momentos a lo largo de toda la Argentina.
Dentro del grupo de fueguinos solo tres están identificados, el fusilado “Capello” (Selk´nam), la prisionera “Enlltyalma” (Alacaluf) y “Maish Kenzis” (Yamana), quien muere en el del Museo de La Plata en 1894 y cuyo esqueleto estuvo expuesto en la sala de Antropología Biológica hasta el 22 de agosto del 2006, momento en el que procedimos a retirarlo de vitrina, sentando así precedente para el retiro de exhibición de todos los restos humanos de los Pueblos Originarios de América de las salas del Museo de La Plata. La identificación nominal de tres de los fueguinos nos permitió reconstruir sus últimos momentos de vida. Brevemente exponemos sus casos, a modo de ejemplo del triste fin que corrieron los fueguinos, en manos de los científicos y políticos positivistas de principios del siglo veinte.

El caso de Maishkenzis: 112 años de ignominia

“Creo que el hombre, en esta parte extrema de América del Sur, está más degradado que en cualquier otra parte del mundo.”
C. Darwin

Maishkenzis era un joven Yamana, pueblo que habitara las islas e islotes entre los canales fueguinos. Fue parte del grupo de prisioneros que estuvieron cautivos en el Museo de La Plata después de la Campaña del Desierto. Su llegada al Museo se produce en 1886, luego de pasar dos años y medio en una misión en Ushuaia. Ya desde 1884 se encontraban prisionero en el Museo de la Plata el cacique Inacayal y su familia, con quienes compartió el mismo fin: el desarraigo de su tierra, la vida en el museo como prisioneros, su prematura muerte, descarne y exposición como trofeos de guerra en la sala de Antropología Física del Museo de La Plata.
El esqueleto de Maish Kenzis se encontraba, aún en el año 2006, expuesto en la vitrina donde se describen las distintas partes del esqueleto humano. Su nombre no figuraba en la vitrina y tampoco su historia, solo el esqueleto lleva el número de registro Nº 1867 y una inscripción en la mandíbula que dice “Yahgan”.

Los demás restos mortales se encontraban en los depósitos, el cerebro disecado (Nº 5436), el cuero cabelludo con pelos (Nº 5447), una muestra de su piel sin número de registro que sólo se halla registrada en el catálogo de ubicación del Departamento de Antropología Biológica del Museo de La Plata, y numerosos retratos, registrados en el catálogo del museo de Lehmann-Nitsche (1911). Falta el hueso hioideo (Nº 5454), dado de baja en el catálogo de ubicación del Departamento de Antropología Física del Museo.
Es su estadía en el museo se lo hacía trabajar en distintas actividades, ayudando en la preparación de los esqueletos para su exhibición, y se lo sometía a distintos estudios.
Debemos a una publicación del Dr. Herman Ten Kate, encargado de la sección de Antropología del Museo de La Plata, el que podamos aproximarnos a la cruda historia del joven prisionero Maish Kensis, con el cual convive en su estadía en el Museo de la Plata.
El Dr. Ten Kate describe a Maish como: “poco sociable, salvaje, se habituó poco a poco al entorno y en los últimos tiempos se convirtió en un auxiliar útil para el museo.”, “este indio tenía un buen carácter. Tímido, obediente y fiel.”, “en el Museo de La Plata se ocupaba de diversos trabajos y no mostraba repugnancia por trabajar con esqueletos humanos. Igualmente el miedo se traducía rápida y expresivamente en su rostro.”; “Habiendo dejado a este indio vivo, encontré que, luego de una larga ausencia del museo, encontré su cerebro y su esqueleto en las vitrinas de nuestras galerías antropológicas” (Ten Kate, 1906).
Describe los caracteres psicológicos, el modo de vida, edad aproximada, sus hábitos dentro del museo. Los datos de la causa y fecha de muerte, “Tísico pulmonar”, los recoge de E. Beaufils, preparador del museo en el período en que Maishkenzis muere cautivo en el museo. El Dr. Ten Kate dice que E. Beaufils, “… conoció a esos indios muy de cerca durante la triste cautividad”, es que “se trata del comportamiento de indios viviendo en condiciones completamente anormales.”(Ten Kate, 1906).
Ten Kate nos revela que “El estado de marasmo (desnutrición) en el que se encuentran esos indios a la época de su muerte, al menos ciertamente Maish, deben haber influenciado sobre el peso de su encéfalo, en ese sentido que han tenido una disminución” (Ten Kate, 1906).
Maishkenzis muere en el Museo de La Plata en septiembre de 1894, aproximadamente a los 22-23 años, de una afección pulmonar. Al momento de su muerte el Dr. Ten Kate se encontraba ausente y fue el Dr. Fernand Lahille, conservador de la sección zoológica del museo quien se encargó de la autopsia, de medir y pesar todos los órganos de Maish Kensis. Se le extrajo el cerebro que fue disecado por el Dr. C. Jacob (1906), quien fue jefe del instituto Anátomo-Patológico de Psiquiatría y Neurología de la UBA y profesional a cargo del laboratorio histológico del Hospicio de Las Mercedes de Buenos Aires.
El cuero cabelludo con pelos y un pedazo de piel disecada fueron conservados.
Así Maishkenzis comienza a formar parte de las “colecciones” del Museo de la Plata. El esqueleto de Maishkensis fue retirado de exposición, el 22 de agosto de 2006 por el grupo GUIAS, cerrándose así este largo periodo de “ignominia” (González, 1992).


El caso de “Enlltyalma” o “Tafá”

“el lenguaje de ese pueblo apenas si merece el nombre de lenguaje articulado. El capitán Cook lo ha comparado al ruido que haría un hombre al hacer gárgaras; pero ciertamente, ningún europeo ha dejado oír jamás sonidos tan duros, notas tan guturales al limpiarse la garganta.”
C. Darwin.


Enlltyalma, mujer Alacaluf, fue llevada a Buenos Aires como prisionera junto con la gente del cacique Inacayal desde Teka, Chubut. Prisioneros en la isla Martín García, son trasladados al Museo de La Plata, por intervención de su fundador y director F. P. Moreno, donde mueren y son expuestos como trofeos de guerra.
De esta fueguina se conserva además de su esqueleto y el cráneo rotulados con el Nº 1866, el cerebro, el cuero cabelludo, la mascarilla mortuoria, el molde de su mano izquierda y muchos retratos. El 9 de Octubre de 1887, una semana después que la mujer del Cacique Inakayal, muere Eulltyalma. Sus restos ingresan a las colecciones inmediatamente después de su muerte y disección del cadáver. Los muy pocos datos sobre ella los aporta el preparador del Museo de La Plata E. Beaufils, que a pedido del Dr. Ten Kate la describe como: “Reservada, triste y rencorosa. Su rostro, preferentemente triste, cambiaba difícilmente. Taciturna, dormía casi todo el día. Habitualmente indiferente y predispuesta a la discusión. Astuta, muy activa, muy trabajadora”. “Tejía en telar para las colecciones etnográficas” (Ten Kate, 1906).

El caso de “Capello” o “Seriot”, el guerrillero Selk´nam

“…yo llegué a odiar hasta el sonido de su voz…”
C. Darwin

Fusilado en Haberton 1897, sus restos son entregados en 1898 por Coronel Godoy al Museo de La Plata en carácter de “donación”; así comienza a formar parte de las colecciones del museo, bajo el nombre de “Capello” dado por los blancos a causa del gorro que usaba. Su esqueleto y su cráneo están rotulados con el Nº 1863.
Los antecedentes sobre la vida de “Seriot” son recogidos por E. Inda en su obra “El Exterminio de los Onas” (Inda, 2005). Brevemente, por estar bien detallada su historia en este libro, nos detendremos solo en los hechos más relevantes a nuestro entender de su corta vida.
Inda documenta que el padre J. V. Belza, lo llama “el ona Guerrillero” y cita de E. L. Bridges, en su obra “El Ultimo Confín de la Tierra”, las desventuras de “Capello”: “Durante varios años una Subprefectura Marítima estuvo establecida en la Bahía del Buen Suceso. Jorge Morgan, informante de Payró, dice que a Capello lo llevó de acompañante de Bueno Suceso a Valentín y se rebeló como gran cazador de guanacos. El oficial que estaba al frente (debe ser Fique) era muy bueno con los indios y en una ocasión había enviado a hacer un viaje a Buenos Aires a un joven Haush, con el consentimiento de su padre, en el transporte del gobierno que hacía el recorrido más o menos cada dos meses. Le dieron el nombre de Emilio y a su regreso hablaba bastante español y parecía muy impresionado por las cosas maravillosas e innumerables personas que había visto.Se le ocurrió al subprefecto, que vivía con su esposa en la bahía Thetis, hacer el mismo experimento con un joven llamado Capello (llamado así probablemente por el gorro cónico usado por los onas)... Capello dudaba, pues tenía una mujer joven y temía perderla. La esposa del subprefecto prometió entonces cuidarla hasta su regreso.... Pero al volver, algunos meses después, su mujer había desaparecido. Según le dijeron, como otros indios habían planeado robarla, para que estuviera más segura la habían llevado a la Isla de las Estados. Debía regresar en el próximo viaje. Capello no quedó satisfecho... y cuando comprobó que su mujer no estaba a bordo se alejo protestando. Por algún tiempo quedó en acecho por la vecindad. Esperaba la oportunidad de apoderarse de la mujer del subprefecto para guardarla en rehén hasta que le fuera devuelta la suya. La gente de la Subprefectura sospechó el peligro y se mantuvo alerta. Un día un muchacho blanco salió a cazar pájaros con su escopeta.
Capello le lanzó una flecha por sorpresa y se apoderó del arma, de los pocos cartuchos que tenía y de su ropa. Hecho esto, Capello y los suyos se alejaron por la costa en dirección noreste, en donde se encontraron con un grupo de onas de las montañas, siempre dispuestos a empresas temerarias.” (Inda, 2005).
El 14 de abril de 1891 “Capello” aparece por primera vez en los documentos oficiales cuando el subprefecto de la Bahía del Buen Suceso, Luís Fique, le escribe al prefecto marítimo de Buenos Aires, don Carlos Mansilla, que el los señores E. Rousson y P. Willens, miembros de una misión de exploración en la Tierra del Fuego denuncian que fueron atacados por “Capello” y otros “indios”.
El 28 de Mayo de 1894 el gobernador Godoy informa al Ministro del Interior que, según noticias recibidas del subprefecto de bahía Thetis, daban cuenta del asesinato del marinero uruguayo Luciano Gallardo, desertor del transporte “Villarino”, recluso de esa Subprefectura.
El gobernador relata: “Fue asesinado por móvil de robo, se supone, por el indígena de malos antecedentes llamado Capello en los campo del Cabo San Pablo y Río Grande. Supone así mismo, aquel funcionario, que el referido indio, en compañía de varios otros, no es extraño a la muerte del marinero español N. Barón que pertenecía a la tripulación de la fragata inglesa “Duches of Albany” naufragada a inmediaciones del Cabo San Pablo el año asado” (Inda, 2005). Esta denuncia desata la persecución de Seriot y los suyos por parte de la policía bajo las órdenes de Ramón Cortés.
El 5 de septiembre de 1894, es acusado del asesinato del agrónomo y minero español J. Saint Martin y de sus ayudantes.
Capello busca refugio en la estancia de los Bridges, pero es delatado y el comisario Ramón Cortes viaja desde Ushuaia con un pelotón de policías armados que toman el campamento de forma sorpresiva y aunque estan desarmados los fusilan a quemaropa: “Al instante, uno de los vigilantes, haciendo fuego a quemarropa, hirió de muerte a capelo. Otro de los indios fue preso y el tercero, que intento escapar, fue baleado.” (Inda, 2005).

Conclusiones

Se desprende de lo aquí expuesto que desde los primeros contactos hasta la actualidad la política estatal, ya sea de estados europeos o americanos, hacia los pueblos originarios implicó secuestros, asesinatos, fusilamientos, destierros, persecución y explotación. En una palabra, se llevó a cabo un “etnocidio”.
Exploradores, balleneros, viajeros y científicos europeos dejan una profunda huella en esta historia en los pueblos fueguinos. En sus primeros contactos ya se evidencia el “destino histórico” que le deparaban los conquistadores europeos a los pueblos fueguinos.
Las misiones evangelizadoras tuvieron un papel muy importante en este proceso; por esta razón consideramos que merecen ser tratadas en un trabajo más amplio y específico. Podemos adelantar ya un dato: es en ellas donde se producen las mayores tragedias, contándose en decenas los muertos por las enfermedades que en ellas se incuban.
La llegada formal del estado, tanto chileno como argentino, es el golpe final para los pueblos sobrevivientes, que pasan de ser perseguidos por “cazadores de indios” contratados por los terratenientes, a ser considerados criminales por la justicia y perseguidos por la policía.
Es en este marco que consideramos que la apropiación y exposición de los restos mortales pertenecientes a los pueblos que luchan ya no por sus tierras sino por su propia supervivencia, era tomada como “trofeos de guerra”, que pretendían demostrar la extinción de una etnia o su derrota frente a la civilización.
En el marco de nuestro trabajo, el 1º de septiembre de 2006, el Honorable Consejo Académico de la FCNyM de la UNLP aprobó de forma unánime el retiro de exhibición de los restos humanos de los pueblos originarios de América (expediente Nº 1000- 05286/2006); se incluyó en dicho expediente, a pedido del miembro del grupo GUIAS y consejero Académico por el Claustro de Estudiantes, Diego F. Andreoni el “punto C: la restitución de los restos humanos identificados pertenecientes a los pueblos originarios dentro un programa de repatriación”; siendo el primero de estas características en nuestro país; y que para su estudio “se deberá contar con el expreso consentimiento de las comunidades interesadas” (expediente Nº 1000 – 05286/2006), cumpliendo así con el artículo 3º de la Ley Nacional 25.517 sobre Restitución de Restos Aborígenes.
Extracto del catalogo de la división Antropología Biológica
del Museo de la Plata, (Lehmann Nitsche 1910) :

NOMBRE
ETNIA Nº De
CATÁLOGO
COLECCION FECHA DE MUERTE


“CAPELLO” o “SERIOT”
HOMBRE.
SELK´NAM
E.1863 Coronel Godoy, en noviembre de 1898
Fusilado en Haberton 1897.


N. N. MUJER.
SELK´NAM
E.1864
Viaje Beaufils 1898 Muerta en 1895 en Punta Arenas, adonde unos 200 han sido llevados.

“ENLLTYALMA” o “TAFA”
MUJER.
ALAKALUF
E.1866
Col. F. Moreno Muere en el Museo de la Plata el 9 de octubre de 1887.


N. N. HOMBRE

ALAKALUF

E. 1865
Desenterrado en abril de 1898 por el señor R. Hanthal. Muerto en mayo de 1897 en la península Eberhardt, cerca de Última Esperanza.

“MAISH KENZIS”
HOMBRE.
YAMANA
E.1867
Col. F. Moreno Muere en el Museo de la Plata en septiembre de 1894

N. N. HOMBRE.
YAMANA
E.1868 Donación del conde Tonnini del Furia. Fallecido en Ushuaia, 1885

N. N. MUJER.
YAMANA
E. 1869 Coronel Godoy, en noviembre de 1898.
Sin registro

N. N. MUJER.
YAMANA
E. 1870
Expedición Pozzi 1888-89. Fallecida en
Emelk-Aiken, río Chico, Santa Cruz.

N. N. MUJER.
YAMANA
E. 1871
Expedición Pozzi 1888-89.
Fallecida en Punta Reparo, Santa Cruz, en 1889, la había llevado R. Lista

       
 
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