FUEGUINOS EN EL MUSEO DE LA PLATA
*Estudiantes
de la carrera de Lic. En Antropología, FCNyM, UNLP.
Integrantes del grupo G.U.I.A.S. (Grupo Universitario de Investigación
en Antropología Social). fermiguelpepe@yahoo.com.ar, miguelanionsuarez@msn.com,
harrison.patricio@gmail.com
Introducción
Fernando M. Pepe*
Harrison, Patricio*
Miguel Añon Suarez*
Resumen
El presente trabajo se generó
a partir del proyecto que comenzamos a principios de 2006 con los
objetivos de gestionar la no exposición y restitución
de los restos humanos de los pueblos originarios de América
Latina que se encuentran en las “colecciones” del Museo
de La Plata, a sus comunidades. Nos centramos en la reconstrucción
de sus historias de vida, lucha y muerte para contextualizarlos como
hombres, como nuestros iguales, generando así un archivo de
la memoria.
Nuestro primer paso fue la recolección y análisis de
toda aquella bibliografía disponible que nos posibilitara la
“descosificación” de estos restos humanos.
Este trabajo bibliográfico fue acompañado por un registro
intensivo de las colecciones de la división Antropología
del Museo de la Plata, donde identificamos los restos de tres miembros
de los pueblos fueguinos, el Selk´nam “Capello”,
y quienes prisioneros, mueren en el del Museo de La Plata, la Alacaluf
“Enlltyalma” y el Yamana “Maish Kenzis”, cuyo
esqueleto estuvo expuesto en la sala de Antropología Biológica
hasta el 22 de agosto del 2006, momento en el que procedimos a retirarlo
de vitrina, sentando así precedente para el retiro de exhibición
de todos los restos humanos de los Pueblos Originarios de América
de las salas del Museo de La Plata.
Palabras clave: Genocidio, exhibición,
Identificación, Restitución.
*Estudiantes de la carrera de Lic. En Antropología, FCNyM,
UNLP.
Integrantes del grupo G.U.I.A.S. (Grupo Universitario de Investigación
en Antropología Social). fermiguelpepe@yahoo.com.ar, miguelanionsuarez@msn.com,
harrison.patricio@gmail.com
Introducción
Este trabajo se generó
en el marco de la identificación de los restos humanos pertenecientes
a los Pueblos Originarios de Argentina, que el Museo de La Plata tiene
bajo custodia, y en el camino por gestionar la no-exhibición
de los restos pertenecientes a estos pueblos e impulsar su restitución.
Aquí se plantea terminar la cosificación del sujeto
colonizado y sometido para integrarle en el contexto de lo real, identificarle
como hombre, definir el verdadero carácter de su lucha y entender
esta como un conflicto entre iguales, construir un conocimiento que
revierta a los pueblos colonizados priorizando los estudios sobre
la supervivencia y las luchas de liberación, en un intento
por devolverles a los pueblos la parte de conocimiento que pueda serles
útil.
Nuestro primer paso en este proceso fue la recolección y análisis
de toda aquella bibliografía disponible, diferenciando distintos
momentos de registro: libres, el de captura y causa de muerte; los
estudios post mortem donde el proceso de cosificación de estas
personas consideradas ya como objeto de estudio, se encontró
invisibilizado pues las pocas publicaciones se encuentran en francés
y alemán; cuando ingresan a los catálogos de la Sección
Antropología del Museo de La Plata, como parte de las colecciones
fundadoras; y finalmente los expedientes referentes a las restituciones
y los reclamos de las comunidades al Museo de la Plata, y todas las
publicaciones actuales, a nuestro alcance. La principal fuente de
consulta es la basta biblioteca del propio Museo de La Plata.
El más significativo de estos registros es el de captura y
causa de muerte, pues no solo es el más completo, sino que
nos enmarca en el contexto de violencia ejercida sobre los pueblos
originarios al momento de la fundación del Museo de La Plata.
Cabe aclarar que en el presente trabajo la historia de los pueblos
originarios es abordada de manera muy breve y sintética, destacando
los puntos que nos introducen en la temática que intentamos
abordar, el genocidio sufrido por los pueblos fueguinos. Recomendamos
a quien quiera profundizar sobre la historia de vida de estos pueblos
la lectura de la bibliografía citada.
El genocidio de los pueblos originarios
de tierra del fuego
“Esos desdichados salvajes
tienen la talla escasa, el rostro repugnante y cubierto de pintura
blanca, la piel sucia y grasienta, los cabellos enmarañados,
la voz discordante y los gestos violentos. Cuando se ve a tales hombres,
apenas se puede creer que sean seres humanos, habitantes del mismo
mundo que nosotros. A menudo se pregunta uno qué atractivos
puede ofrecer la vida a algunos animales inferiores; ¡la misma
pregunta podría hacerse, y aún con mayor razón,
respecto a tales salvajes!”
C. Darwin(AÑO???)
El territorio de Tierra del Fuego
ha sido habitado por los pueblos fueguinos desde hace más de
10.000 años. Al momento de la llegada de los primeros conquistadores,
distintos pueblos habitaban el territorio.
Los Selk´nam, pueblo de la isla Grande de Tierra del Fuego,
situada en el extremo meridional de Sudamérica.
Los Haush, vecinos de los Selk´nam, habitaron la zona comprendida
entre el cabo San Pablo sobre la costa atlántica y la bahía
Sloggett en el lado opuesto de la isla, sobre la costa del canal de
Beagle.
Los Yámanas, también conocidos como canoeros, habitaban
la costa sudoeste de la península y las islas en torno hasta
el Cabo de Hornos, la bahía Sloggett al límite del territorio
Haush y toda el área comprendida entre la península
Brecknock.
Los Alacaluf, quienes a su vez, habitaban una inmensa región
de archipiélagos, hoy parte de Chile, además ocupaban
la costa suboccidental del continente (Chile).
Todos ellos iban a sufrir el mismo destino de destierro, asesinato
y exterminio por parte de los conquistadores, tanto europeos como
argentinos y chilenos.
Brevemente y de manera sintética expondremos qué sectores
de la sociedad estuvieron implicados en el genocidio fueguino y cuales
fueron los métodos utilizados para llevarlo a cabo. Creemos
que se pone en manifiesto de esta manera que los métodos utilizados
en la creación de las colecciones de restos humanos del Museo
de La Plata se encuadran claramente como parte de la política
de exterminio y muerte que sufrieron todos los pueblos originarios
de América del Sur por parte de los estados europeos y americanos.
Sectores implicados
“Jamás había
visto yo, verdaderamente, seres más abyectos ni más
miserables”.
C. Darwin
- Los primeros viajeros, los buscadores
de oro, los cazadores de ballenas y lobos marinos: todos ellos causaron
grandes depredaciones, los primeros asesinatos y instauraron la costumbre
de tomar prisioneras para convertirlas en sus mujeres.
- Las misiones religiosas: jugaron un rol de suma importancia en este
proceso, dado la gran cantidad de fueguinos que albergaban; las epidemias
hicieron en estos establecimientos verdaderos estragos. Los registros
llevados y conservados por estas numerosas misiones son hoy el reservorio
más importante de datos para poder reconstruir esta triste
historia.
- Los terratenientes y estancieros: extranjeros que consideraban a
los indígenas como una amenaza por lo que organizaron escuadrillas
de cazadores de indios y se pagaba por cabeza, por pares de orejas,
testículos o mamas. Emplearon varios métodos de matanza
como persecución directa, acecho con Winchester y perros adiestrados,
envenenamiento de ballenas varadas e inclusive organización
de festines con comida envenenada.
- El gobierno nacional: (tanto el argentino como el chileno), en su
apoyo al reclamo de los terratenientes llevó a cabo la verdadera
política de genocidio y desaparición de los pueblos
nativos.
Si bien los métodos genocidas
utilizados por el estado argentino contra las poblaciones de Tierra
del Fuego no son nuevos ni novedosos, es raro encontrarlos explicitados
como lo hace el primer gobernador Fueguino, el Coronel Godoy, en su
carta con fecha de 20 de enero de 1897, en la que se dirige al presidente
de la República Argentina, planteando las siguientes soluciones
para el problema de los pueblos fueguinos:
“Cuatro cosas pueden hacerse:
- 1ro.) Tomarlos y mantenerlos por cuenta de la nación.
- 2do.) Exterminarlos por el hambre y la miseria, o por muerte violenta
en la lucha con la policía.
- 3ro.) Dejarlos en libertad de seguir su vida de depredaciones con
perjuicio de los intereses de privados.
- 4to.) Tomarlos y trasladarlos a otro punto.” (Inda, 2005).
Hitos del genocidio fueguino
“Los salvajes innobles,
infectos, que habíamos visto en Tierra del Fuego”.
C. Darwin
En los primeros contactos entre
los blancos y los fueguinos, se producen ya asesinatos y secuestros,
evidenciándose cual es el destino que le depara el colonizador
a las poblaciones originarias que encuentra a su paso. No hemos tomado
todos los hechos violentos de la historia fueguina, lo cual seria
imposible por su magnitud, sino los que creemos que representan hitos
históricos de importancia en la colonización de Tierra
del Fuego y aquellos que implican la exposición de fueguinos
en circos y / o Museos tanto europeos como argentinos. Nos centramos
en los casos argentinos principalmente dejando de lado en el presente
trabajo los casos donde fue el estado chileno el que actuó.
- En 1580, se produce el primer
encuentro entre Selk´nam y europeos. El español Pedro
Sarmiento de Gamboa y sus acompañantes, a pesar de que fueron
recibidos pacíficamente, secuestraron a uno de los Selk´nam.
En el intento por rescatarlo, los Selk´nam hirieron de un flechazo
a un español, pero no lograron rescatar al secuestrado.
- 1598, Oliver van Noort, comandante
de la segunda expedición holandesa al Estrecho de Magallanes,
desembarcó en las islas Pingüinos (hoy islas Marta y Magdalena).
Esta vez, un grupo de cuarenta Selk´nam atacaron e hirieron
a tres o cuatro hombres de la tripulación. En represalia los
holandeses mataron a todos los hombres adultos y tomaron cautivos
a cuatro jóvenes y dos niñas.
- En 1619, se produce el primer
contacto entre los españoles y los Haush, que vivían
en el extremo sudeste de la isla Grande, los hermanos Nodal, cuyo
velero ancló en la bahía Buen Suceso, sobre el Estrecho
de Le Maire, intentaron capturar algunos nativos, pese a que el contacto
fue amistoso.
- Durante la última parte
el siglo XVIII, marinos norteamericanos comenzaron a explotar las
fabulosas colonias de lobos marinos en las islas y sobre las costas
australes. Los contactos entre los loberos y los pueblos originarios
fueron brutales.
- 1826 a 1830, durante el viaje
del Adventure y del Beagle, el capitán ingles, Fitz-Roy tomó
como rehenes un cierto número de indígenas; para castigarlos
se lleva a Inglaterra a dos hombres, de los cuales uno murió
en Europa, además de un muchacho y una muchacha. En 1832 acompañados
por Charles Darwin a bordo del Beagle, comandado por el capitán
Fitz-Roy, vuelven a Tierra del Fuego los sobrevivientes, York Minster,
Jemmy Button (nombre que se le había dado para recordar el
precio que por él se pagó, un boton) y Fueguia Basket.
- En 1869, la misión anglicana
se estableció definitivamente en Ushuaia, cuando el estado
argentino aún no había tomado posesión del territorio
fueguino, heredado de España y luego litigado por Chile.
- Es en 1880 cuando se produce
el golpe mortal hacia los pueblos fueguinos. Los blancos emprendieron
la ocupación de la isla, atraídos por el descubrimiento
de oro aluvial y por las ricas pasturas, apropiadas para la cría
de ovejas. Los indígenas fueron atacados por buscadores de
oro y por asesinos profesionales a sueldo de algunos propietarios
y administraciones de estancias.
- El 12 de octubre de 1884, la
expedición del Comodoro Augusto Lasserre, funda la Subprefectura
de Ushuaia, tomando posesión oficial y definitiva del Territorio
Nacional de la Tierra del Fuego y las islas adyacentes. “Su
personal íntegramente masculino, no perdió tiempo en
conseguir parejas con mujeres Yámanas de La Misión anglicana.”
(Inda, 2005).
El nuevo núcleo poblacional estaba compuesto en su mayoría
por hombres solos, soldados, empleados del gobierno, policías,
marineros, mineros y exploradores; esto alteró las relaciones
sociales con los indios.
El asalto a núcleos familiares Selk´nam para capturar
mujeres, preferentemente jóvenes, desató trágicas
consecuencias. “La falta de mujeres y el deseo de poseer la
del indio, fue entonces el motivo principal, de la persecución
y muerte de los varones”, “No se puede omitir un factor
muy importante de fricción. Obreros y peones de estancias eran
hombres solos y buscaban indias. A veces lo hicieron de buenas maneras
y produjeron un gran mestizaje; otras brutalmente, originando verdaderas
hecatombes.”. (Inda, 2005).
- 1886, Ramón Lista, designado
por el general Roca como jefe de la Expedición Exploradora
de la Tierra del Fuego, zarpa de Buenos aires en el transporte VILLARINO
el 31 de octubre de 1886 y el 24 de ese mes iniciaron el desembarco
en la Bahía de San Sebastián, Tierra del Fuego. El 25
de noviembre estalla la tragedia, relatada por el propio Ramón
Lista, en un informe del día 27 que eleva al Presidente de
la República, Dr. Miguel Juárez Celman: “…después
de un ligero tiroteo, el matorral fue desalojado quedando en nuestro
poder algunos prisioneros, mujeres en su mayor parte, y sobre las
zarzas veinte seis indios muertos…”, “ …regresé
al campamento general con los prisioneros tomados de los cuales envió
nueve a Buenos Aires en el transporte “Villarino” para
ser entregados a quien corresponda”. (Lista, 1887). En su libro
Viaje al País de lo onas cuenta, "después de algunas
descargas de carabinas, el matorral quedo a nuestro poder, y sobre
las zarzas veintiocho muertos, entre ellos un ona atlético,
el jefe…”, (Lista, 1887).
Otra es la versión según los padres salesianos que viajan
con los exploradores:
“El comandante Supr. dijo airado, que era una barbarie lo que
hacen con los fueguinos. Embarcó a dos criaturas en pañales
a las que le mataron la madre, ocho chicos, cinco mujeres heridas
y varios hombres, algunos heridos otros no. Aseguran personas dignas
de fe que los indios se acercaron al personal de la expedición
sin aires de enemistad…”. “A balazos primero y luego
a sablazos mataron a muchos: 14 hombres fueron hallados muertos, otros
habrán muerto en el bosque donde huyeron. Mujeres y niños
tienen heridas, quien en la cabeza, quien en el pecho. Fue una masacre
que no se sabe explicar y menos cohonestar…” (Inda, 2005).
No fue la única matanza de Ramón Lista ya que a los
pocos días, el 11 de diciembre, en el paraje Cabo Peñas
se repite la historia: “Tomaronsé algunos prisioneros
(mujeres y niños), quedando sobre las piedras dos indios muertos…”
(Lista, 1887).
“En fin, acribillado por las balas cayó el valiente y
por conmiseración fue ultimado con un tiro de revólver
en el oído derecho. El reverendo Padre Fagnano, -capellán
de la expedición-, y yo, nos hemos hecho cargo de las criaturas
abandonadas y mientras seguía el tiroteo no podíamos
menos que protestar indignados contra este acto de crueldad que pasaba
a nuestra vista sin que pudiéramos impedirlo.” (Inda,
2005). Ramón Lista, luego de esta expedición, fue nombrado
gobernador del Territorio Nacional de Santa Cruz entre 1887 y 1892.
- 1887. El ingeniero rumano Julio
Popper, atraído por el descubrimiento de oro, llegó
a Tierra del Fuego. Contaba con un ejército de 18 hombres seleccionados,
uniformados con ropas para la región, bien disciplinados. En
su conferencia del 5 de marzo de 1887 en el Instituto Geográfico
Argentino, al regreso de su primer viaje de exploración a Tierra
del Fuego cuando se refriere a su contacto con los nativos, dice lo
siguiente: “Dos indios quedaron esta vez muertos sobre el terreno.”
(Inda, 2005); en este episodio Popper se hizo retratar junto a los
cadáveres de los indígenas.
- En 1889 un ballenero secuestró
once Selk´nam y los llevó a Europa donde los exhibió
como caníbales. Sólo cuatro volvieron a Tierra del Fuego.
Los otros murieron de epidemias y maltrato. La familia secuestrada
fue obligada a embarcar el buque ballenero y partió rumbo a
Francia. Una vez en Francia, fueron conducidos a París, donde
se celebraba la Exposición Universal del año 1889. La
familia fue introducida en una jaula de hierro, cubierta con una capa.
Los carteles los presentaban como caníbales. Fueron públicamente
exhibidos como antropófagos en la ciudad de París.
Como resultado, de los once indios cazados en Tierra del Fuego y conducidos
a Francia para exhibirlos, dos murieron en el viaje de ida. Sólo
nueve llegaron a Francia. Otros dos murieron en la jaula, de hambre,
de tristeza; uno que se llamaba “Calafate” se fugó
en Francia y logro por sus propios medios regresar hasta Montevideo,
y los seis restantes fueron entregados al doctor Gonzalo Bulmes, quien
los embarco al país de origen. De los seis restantes mueren
dos más en viaje de regreso. Los sobrevivientes fueron entregados
a la misión salesiana de Punta Arenas.
- En 1891 comienza la privatización
de la tierra pública, antiguamente comunal, por concesiones,
arriendos y ventas.
- 1898, Octubre. El coronel Pedro
Godoy, gobernador de la Tierra del Fuego, envió a la Exposición
Nacional de Buenos Aires dos familias de indios Ona, provenientes
de los alrededores de Harberton en la región austral de la
gran Isla del Fuego.
El Dr. R. Lehmann Nitsche, jefe de la sección Antropología
del Museo de La Plata, relata: “Que alojaron en una gran tienda.
Los indios habían llevado todo el equipamiento ergológico
de su civilización primitiva y durante las horas de visita,
el público se precipitaba para contemplar este espectáculo
exótico para la capital de Argentina, y disfrutar de un cuadro
vivo, que recordaba los tiempos prehistóricos”. “ellos
miraban con desconfianza las observaciones antropológicas,
y las dos mujeres, incitadas por sus maridos, me permitieron solamente
medirle la talla” . “Los individuos examinados son siete
y corresponden a dos familias. El hombre Nº 1 (Tchoskiái)
está casado con Kossanch (Nº 4), la cual dio a luz en
la misma exposición a una hijita (Nº 7)”, (Lehmann
Nitsche, 1910).
- Para 1900, las mejores tierras
de las praderas fueguinas, donde durante siglos se criaron las manadas
de guanacos, alimento principal de los Selk´nam, ya estaban
en posesión de manos privadas. Los Selk´nam se vieron
despojados de sus campos, ahora ocupados por estancias con miles de
ovejas, cercados con alambrados y defendidas con hombres armados.
El hambre, las persecuciones violentas y las enfermedades lograron
que en veinte años desapareciera casi por completa la población
originaria de Tierra de Fuego.
- En 1902, El Dr. R. Lehmann Nitsche,
documenta en su viaje a Tierra del Fuego que en el paraje llamado
Puerto Hope encuentra: “… los indicios de la morada de
una familia Alacaluf, desaparecida, asesinada, muerta quién
sabe cómo y por qué; los dos miembro sobrevivientes,
las dos muchachas hermanas cuyo relevamiento se dará en las
líneas siguientes, pasaron a ser propiedad del español
quien había venido a reemplazar la familia Alacaluf y cuyo
Winchester había de triunfar sobre el arco y la flecha de los
desgraciados hijos del suelo.”
En Río Grande se aloja en la comisaría donde constata
que: “De las cinco mujeres, compañeras de aquellos gendarmes,
cuatro eran Onas y una Yagan como pude comprobar por un breve examen
lingüístico; la última por la pequeñez de
la talla, y la esbeltez de su cuerpo, se distinguía a simple
vista de sus compañeras robustas y gordas. Todas ellas, sin
duda, habían sido arrebatadas a sus antiguos dueños,
los Onas, en una de las sangrientas luchas con que los avances de
la llamada civilización blanca siguen manchando sus pretendidas
tendencias de progreso.” (Lehmann Nitsche, 19?).
El Museo de La Plata
“Uno de nosotros les mostró
su brazo desnudo y se extasiaron con su blancura, lanzando las mismas
exclamaciones de sorpresa y haciendo absolutamente los mismos gestos
que había hecho ante mí un orangután en el Zoological
Gardens”.
C. Darwin
Este es el contexto histórico
en el cual el Museo de La Plata comienza la búsqueda intensiva
de restos humanos. Desde su inauguración en 1884, en el Museo,
se han exhibido restos humanos en vitrinas con cráneos, esqueletos
y momias pertenecientes a los pueblos originarios, que estaban siendo
exterminados a lo largo del territorio argentino.
Francisco P. Moreno, su fundador, contaba con una colección
personal de más de 1.000 cráneos humanos, pertenecientes
en su gran mayoría a los pueblos originarios de la provincia
de Buenos Aires y Chubut. En sus continuos viajes de exploración,
procuró de acrecentar su “colección”, principalmente
de los cementerios pampeanos y patagónicos, llegando a contar
con una colección de más de 10.000 restos humanos de
los pueblos originarios de Argentina. Durante este proceso, desde
el Museo de La Plata se enviaron “misiones exploradoras”
a las regiones australes, con el fin de acrecentar las colecciones
del museo, principalmente las arqueológicas, donde se incluía
los restos humanos de las poblaciones originarias que estaban siendo
exterminadas.
Una “expedición” tristemente famosa en el Museo
de la Plata, es la del “explorador” Pozzi.. En el año
1888 Pozzi viaja por el territorio de Santa Cruz, y en Corpen Aiken,
sobre el Río Chico, es asesinado el “araucano Michel,
tribu de Calachú”, por “uno de los que tomaron
parte en una expedición del museo” (Lehmann Nitsche 1910).
Los familiares de “Michel” reclaman el cuerpo y le dan
sepultura. Pozzi en un nuevo viaje en los años 1897-98, lo
exhuma, lo traslada al Museo de la Plata y su esqueleto ingresa a
las colecciones de la división Antropología con el Nº
1786.
Otra manera de incrementar estas “colecciones” eran las
donaciones.
El coronel Godoy, gobernador de Tierra del Fuego y los “exploradores
del Museo de La Plata”, Beaufils y Pozzi, son los principales
“donadores o coleccionistas” de estas latitudes, después,
claro está, del propio Moreno y de Ramón Lista, quien
nos revela: “Puedo asegurar, que después del explorador
Moreno, soy yo quien posee el mayor numero de cráneos y objetos
de piedra pertenecientes a los primitivos habitantes de aquellas regiones.”
(Lista, 1880).
Producto de estas “donaciones y expediciones” de Tierra
del Fuego proceden nueve de los esqueletos que se encuentran en las
colecciones de restos humanos de la división de antropología
del Museo de La Plata.
Para poder ser utilizados como objeto de estudio es necesario que
tengan alguna referencia; estas están en el “Catálogo
de la Sección Antropología del Museo de La Plata”,
(Lehmann-Nische, 1910). En todos los casos hay referencias a la pertenencia
étnica, sexo y lugar de procedencia., así como el año
en que se realizó la expedición y quiénes la
realizaron. Si se trata de una donación, se indica quien la
realizó y en que año.
El dato más revelador que extraemos de este catálogo,
sobre los nueves fueguinos que ingresan a las colecciones del museo,
es que en los siete casos en que se registra la fecha de muerte, estaban
vivos al momento de la fundación del mismo. Quedando así
demostrado que no son “restos arqueológicos de primitivos
habitantes”, sino víctimas del genocidio y etnocidio
que se estaba perpetrando en esos momentos a lo largo de toda la Argentina.
Dentro del grupo de fueguinos solo tres están identificados,
el fusilado “Capello” (Selk´nam), la prisionera
“Enlltyalma” (Alacaluf) y “Maish Kenzis” (Yamana),
quien muere en el del Museo de La Plata en 1894 y cuyo esqueleto estuvo
expuesto en la sala de Antropología Biológica hasta
el 22 de agosto del 2006, momento en el que procedimos a retirarlo
de vitrina, sentando así precedente para el retiro de exhibición
de todos los restos humanos de los Pueblos Originarios de América
de las salas del Museo de La Plata. La identificación nominal
de tres de los fueguinos nos permitió reconstruir sus últimos
momentos de vida. Brevemente exponemos sus casos, a modo de ejemplo
del triste fin que corrieron los fueguinos, en manos de los científicos
y políticos positivistas de principios del siglo veinte.
El caso de Maishkenzis: 112 años
de ignominia
“Creo que el hombre, en
esta parte extrema de América del Sur, está más
degradado que en cualquier otra parte del mundo.”
C. Darwin
Maishkenzis era un joven Yamana,
pueblo que habitara las islas e islotes entre los canales fueguinos.
Fue parte del grupo de prisioneros que estuvieron cautivos en el Museo
de La Plata después de la Campaña del Desierto. Su llegada
al Museo se produce en 1886, luego de pasar dos años y medio
en una misión en Ushuaia. Ya desde 1884 se encontraban prisionero
en el Museo de la Plata el cacique Inacayal y su familia, con quienes
compartió el mismo fin: el desarraigo de su tierra, la vida
en el museo como prisioneros, su prematura muerte, descarne y exposición
como trofeos de guerra en la sala de Antropología Física
del Museo de La Plata.
El esqueleto de Maish Kenzis se encontraba, aún en el año
2006, expuesto en la vitrina donde se describen las distintas partes
del esqueleto humano. Su nombre no figuraba en la vitrina y tampoco
su historia, solo el esqueleto lleva el número de registro
Nº 1867 y una inscripción en la mandíbula que dice
“Yahgan”.
Los demás restos mortales
se encontraban en los depósitos, el cerebro disecado (Nº
5436), el cuero cabelludo con pelos (Nº 5447), una muestra de
su piel sin número de registro que sólo se halla registrada
en el catálogo de ubicación del Departamento de Antropología
Biológica del Museo de La Plata, y numerosos retratos, registrados
en el catálogo del museo de Lehmann-Nitsche (1911). Falta el
hueso hioideo (Nº 5454), dado de baja en el catálogo de
ubicación del Departamento de Antropología Física
del Museo.
Es su estadía en el museo se lo hacía trabajar en distintas
actividades, ayudando en la preparación de los esqueletos para
su exhibición, y se lo sometía a distintos estudios.
Debemos a una publicación del Dr. Herman Ten Kate, encargado
de la sección de Antropología del Museo de La Plata,
el que podamos aproximarnos a la cruda historia del joven prisionero
Maish Kensis, con el cual convive en su estadía en el Museo
de la Plata.
El Dr. Ten Kate describe a Maish como: “poco sociable, salvaje,
se habituó poco a poco al entorno y en los últimos tiempos
se convirtió en un auxiliar útil para el museo.”,
“este indio tenía un buen carácter. Tímido,
obediente y fiel.”, “en el Museo de La Plata se ocupaba
de diversos trabajos y no mostraba repugnancia por trabajar con esqueletos
humanos. Igualmente el miedo se traducía rápida y expresivamente
en su rostro.”; “Habiendo dejado a este indio vivo, encontré
que, luego de una larga ausencia del museo, encontré su cerebro
y su esqueleto en las vitrinas de nuestras galerías antropológicas”
(Ten Kate, 1906).
Describe los caracteres psicológicos, el modo de vida, edad
aproximada, sus hábitos dentro del museo. Los datos de la causa
y fecha de muerte, “Tísico pulmonar”, los recoge
de E. Beaufils, preparador del museo en el período en que Maishkenzis
muere cautivo en el museo. El Dr. Ten Kate dice que E. Beaufils, “…
conoció a esos indios muy de cerca durante la triste cautividad”,
es que “se trata del comportamiento de indios viviendo en condiciones
completamente anormales.”(Ten Kate, 1906).
Ten Kate nos revela que “El estado de marasmo (desnutrición)
en el que se encuentran esos indios a la época de su muerte,
al menos ciertamente Maish, deben haber influenciado sobre el peso
de su encéfalo, en ese sentido que han tenido una disminución”
(Ten Kate, 1906).
Maishkenzis muere en el Museo de La Plata en septiembre de 1894, aproximadamente
a los 22-23 años, de una afección pulmonar. Al momento
de su muerte el Dr. Ten Kate se encontraba ausente y fue el Dr. Fernand
Lahille, conservador de la sección zoológica del museo
quien se encargó de la autopsia, de medir y pesar todos los
órganos de Maish Kensis. Se le extrajo el cerebro que fue disecado
por el Dr. C. Jacob (1906), quien fue jefe del instituto Anátomo-Patológico
de Psiquiatría y Neurología de la UBA y profesional
a cargo del laboratorio histológico del Hospicio de Las Mercedes
de Buenos Aires.
El cuero cabelludo con pelos y un pedazo de piel disecada fueron conservados.
Así Maishkenzis comienza a formar parte de las “colecciones”
del Museo de la Plata. El esqueleto de Maishkensis fue retirado de
exposición, el 22 de agosto de 2006 por el grupo GUIAS, cerrándose
así este largo periodo de “ignominia” (González,
1992).
El caso de “Enlltyalma” o “Tafá”
“el lenguaje de ese pueblo
apenas si merece el nombre de lenguaje articulado. El capitán
Cook lo ha comparado al ruido que haría un hombre al hacer
gárgaras; pero ciertamente, ningún europeo ha dejado
oír jamás sonidos tan duros, notas tan guturales al
limpiarse la garganta.”
C. Darwin.
Enlltyalma, mujer Alacaluf, fue llevada a Buenos Aires como prisionera
junto con la gente del cacique Inacayal desde Teka, Chubut. Prisioneros
en la isla Martín García, son trasladados al Museo de
La Plata, por intervención de su fundador y director F. P.
Moreno, donde mueren y son expuestos como trofeos de guerra.
De esta fueguina se conserva además de su esqueleto y el cráneo
rotulados con el Nº 1866, el cerebro, el cuero cabelludo, la
mascarilla mortuoria, el molde de su mano izquierda y muchos retratos.
El 9 de Octubre de 1887, una semana después que la mujer del
Cacique Inakayal, muere Eulltyalma. Sus restos ingresan a las colecciones
inmediatamente después de su muerte y disección del
cadáver. Los muy pocos datos sobre ella los aporta el preparador
del Museo de La Plata E. Beaufils, que a pedido del Dr. Ten Kate la
describe como: “Reservada, triste y rencorosa. Su rostro, preferentemente
triste, cambiaba difícilmente. Taciturna, dormía casi
todo el día. Habitualmente indiferente y predispuesta a la
discusión. Astuta, muy activa, muy trabajadora”. “Tejía
en telar para las colecciones etnográficas” (Ten Kate,
1906).
El caso de “Capello”
o “Seriot”, el guerrillero Selk´nam
“…yo llegué
a odiar hasta el sonido de su voz…”
C. Darwin
Fusilado en Haberton 1897, sus
restos son entregados en 1898 por Coronel Godoy al Museo de La Plata
en carácter de “donación”; así comienza
a formar parte de las colecciones del museo, bajo el nombre de “Capello”
dado por los blancos a causa del gorro que usaba. Su esqueleto y su
cráneo están rotulados con el Nº 1863.
Los antecedentes sobre la vida de “Seriot” son recogidos
por E. Inda en su obra “El Exterminio de los Onas” (Inda,
2005). Brevemente, por estar bien detallada su historia en este libro,
nos detendremos solo en los hechos más relevantes a nuestro
entender de su corta vida.
Inda documenta que el padre J. V. Belza, lo llama “el ona Guerrillero”
y cita de E. L. Bridges, en su obra “El Ultimo Confín
de la Tierra”, las desventuras de “Capello”: “Durante
varios años una Subprefectura Marítima estuvo establecida
en la Bahía del Buen Suceso. Jorge Morgan, informante de Payró,
dice que a Capello lo llevó de acompañante de Bueno
Suceso a Valentín y se rebeló como gran cazador de guanacos.
El oficial que estaba al frente (debe ser Fique) era muy bueno con
los indios y en una ocasión había enviado a hacer un
viaje a Buenos Aires a un joven Haush, con el consentimiento de su
padre, en el transporte del gobierno que hacía el recorrido
más o menos cada dos meses. Le dieron el nombre de Emilio y
a su regreso hablaba bastante español y parecía muy
impresionado por las cosas maravillosas e innumerables personas que
había visto.Se le ocurrió al subprefecto, que vivía
con su esposa en la bahía Thetis, hacer el mismo experimento
con un joven llamado Capello (llamado así probablemente por
el gorro cónico usado por los onas)... Capello dudaba, pues
tenía una mujer joven y temía perderla. La esposa del
subprefecto prometió entonces cuidarla hasta su regreso....
Pero al volver, algunos meses después, su mujer había
desaparecido. Según le dijeron, como otros indios habían
planeado robarla, para que estuviera más segura la habían
llevado a la Isla de las Estados. Debía regresar en el próximo
viaje. Capello no quedó satisfecho... y cuando comprobó
que su mujer no estaba a bordo se alejo protestando. Por algún
tiempo quedó en acecho por la vecindad. Esperaba la oportunidad
de apoderarse de la mujer del subprefecto para guardarla en rehén
hasta que le fuera devuelta la suya. La gente de la Subprefectura
sospechó el peligro y se mantuvo alerta. Un día un muchacho
blanco salió a cazar pájaros con su escopeta.
Capello le lanzó una flecha por sorpresa y se apoderó
del arma, de los pocos cartuchos que tenía y de su ropa. Hecho
esto, Capello y los suyos se alejaron por la costa en dirección
noreste, en donde se encontraron con un grupo de onas de las montañas,
siempre dispuestos a empresas temerarias.” (Inda, 2005).
El 14 de abril de 1891 “Capello” aparece por primera vez
en los documentos oficiales cuando el subprefecto de la Bahía
del Buen Suceso, Luís Fique, le escribe al prefecto marítimo
de Buenos Aires, don Carlos Mansilla, que el los señores E.
Rousson y P. Willens, miembros de una misión de exploración
en la Tierra del Fuego denuncian que fueron atacados por “Capello”
y otros “indios”.
El 28 de Mayo de 1894 el gobernador Godoy informa al Ministro del
Interior que, según noticias recibidas del subprefecto de bahía
Thetis, daban cuenta del asesinato del marinero uruguayo Luciano Gallardo,
desertor del transporte “Villarino”, recluso de esa Subprefectura.
El gobernador relata: “Fue asesinado por móvil de robo,
se supone, por el indígena de malos antecedentes llamado Capello
en los campo del Cabo San Pablo y Río Grande. Supone así
mismo, aquel funcionario, que el referido indio, en compañía
de varios otros, no es extraño a la muerte del marinero español
N. Barón que pertenecía a la tripulación de la
fragata inglesa “Duches of Albany” naufragada a inmediaciones
del Cabo San Pablo el año asado” (Inda, 2005). Esta denuncia
desata la persecución de Seriot y los suyos por parte de la
policía bajo las órdenes de Ramón Cortés.
El 5 de septiembre de 1894, es acusado del asesinato del agrónomo
y minero español J. Saint Martin y de sus ayudantes.
Capello busca refugio en la estancia de los Bridges, pero es delatado
y el comisario Ramón Cortes viaja desde Ushuaia con un pelotón
de policías armados que toman el campamento de forma sorpresiva
y aunque estan desarmados los fusilan a quemaropa: “Al instante,
uno de los vigilantes, haciendo fuego a quemarropa, hirió de
muerte a capelo. Otro de los indios fue preso y el tercero, que intento
escapar, fue baleado.” (Inda, 2005).
Conclusiones
Se desprende de lo aquí
expuesto que desde los primeros contactos hasta la actualidad la política
estatal, ya sea de estados europeos o americanos, hacia los pueblos
originarios implicó secuestros, asesinatos, fusilamientos,
destierros, persecución y explotación. En una palabra,
se llevó a cabo un “etnocidio”.
Exploradores, balleneros, viajeros y científicos europeos dejan
una profunda huella en esta historia en los pueblos fueguinos. En
sus primeros contactos ya se evidencia el “destino histórico”
que le deparaban los conquistadores europeos a los pueblos fueguinos.
Las misiones evangelizadoras tuvieron un papel muy importante en este
proceso; por esta razón consideramos que merecen ser tratadas
en un trabajo más amplio y específico. Podemos adelantar
ya un dato: es en ellas donde se producen las mayores tragedias, contándose
en decenas los muertos por las enfermedades que en ellas se incuban.
La llegada formal del estado, tanto chileno como argentino, es el
golpe final para los pueblos sobrevivientes, que pasan de ser perseguidos
por “cazadores de indios” contratados por los terratenientes,
a ser considerados criminales por la justicia y perseguidos por la
policía.
Es en este marco que consideramos que la apropiación y exposición
de los restos mortales pertenecientes a los pueblos que luchan ya
no por sus tierras sino por su propia supervivencia, era tomada como
“trofeos de guerra”, que pretendían demostrar la
extinción de una etnia o su derrota frente a la civilización.
En el marco de nuestro trabajo, el 1º de septiembre de 2006,
el Honorable Consejo Académico de la FCNyM de la UNLP aprobó
de forma unánime el retiro de exhibición de los restos
humanos de los pueblos originarios de América (expediente Nº
1000- 05286/2006); se incluyó en dicho expediente, a pedido
del miembro del grupo GUIAS y consejero Académico por el Claustro
de Estudiantes, Diego F. Andreoni el “punto C: la restitución
de los restos humanos identificados pertenecientes a los pueblos originarios
dentro un programa de repatriación”; siendo el primero
de estas características en nuestro país; y que para
su estudio “se deberá contar con el expreso consentimiento
de las comunidades interesadas” (expediente Nº 1000 –
05286/2006), cumpliendo así con el artículo 3º
de la Ley Nacional 25.517 sobre Restitución de Restos Aborígenes.
Extracto del catalogo de la división Antropología Biológica
del Museo de la Plata, (Lehmann Nitsche 1910) :
NOMBRE
ETNIA Nº De
CATÁLOGO
COLECCION FECHA DE MUERTE
“CAPELLO” o “SERIOT”
HOMBRE.
SELK´NAM
E.1863 Coronel Godoy, en noviembre de 1898
Fusilado en Haberton 1897.
N. N. MUJER.
SELK´NAM
E.1864
Viaje Beaufils 1898 Muerta en 1895 en Punta Arenas, adonde unos 200
han sido llevados.
“ENLLTYALMA” o “TAFA”
MUJER.
ALAKALUF
E.1866
Col. F. Moreno Muere en el Museo de la Plata el 9 de octubre de 1887.
N. N. HOMBRE
ALAKALUF
E. 1865
Desenterrado en abril de 1898 por el señor R. Hanthal. Muerto
en mayo de 1897 en la península Eberhardt, cerca de Última
Esperanza.
“MAISH KENZIS”
HOMBRE.
YAMANA
E.1867
Col. F. Moreno Muere en el Museo de la Plata en septiembre de 1894
N. N. HOMBRE.
YAMANA
E.1868 Donación del conde Tonnini del Furia. Fallecido en Ushuaia,
1885
N. N. MUJER.
YAMANA
E. 1869 Coronel Godoy, en noviembre de 1898.
Sin registro
N. N. MUJER.
YAMANA
E. 1870
Expedición Pozzi 1888-89. Fallecida en
Emelk-Aiken, río Chico, Santa Cruz.
N. N. MUJER.
YAMANA
E. 1871
Expedición Pozzi 1888-89.
Fallecida en Punta Reparo, Santa Cruz, en 1889, la había llevado
R. Lista